¡ Socorro ! Mi perro se come sus heces

 

La ingestión de heces se llama coprofagía, una conducta que suele darse en algunos animales, sobretodo en los perros. Es muy común que este comportamiento cause desagrado a los dueños, y recurran al castigo y a todo tipo de fórmulas como método de disuasión.
Algunas de las principales causas a esta desagradable conducta pueden ser:
La falta de algunos nutrientes en el organismo del perro.
Problemas educacionales: es posible que el perro haya sido educado castigándolo de forma violenta cuando hacía sus defecaciones en casa, de ahí que el perro se coma sus propias heces para hacerlas desaparecer y así no recibir el castigo.
Hábitat reducido: los perros que viven en espacios muy reducidos pueden recurrir a comer sus excrementos para “limpiar” su hábitat.
Entre las posibles soluciones para disuadir al perro, señalamos algunas que, unidas y/o aplicadas de forma reiterativa, pueden dar buen resultado:

Rociar o espolvorear algún producto picante sobre las heces del animal, haciéndola muy desagradable al gusto.
Eliminación rápida de las heces, manteniendo el hábitat limpio.
En la calle, impedir que el perro tenga acceso a las heces, tirando de la correa si es necesario y/o corrigiendo al animal de manera verbal con un NO firme.

 

Lunisha Mascotas  |  lunishamascotas@hotmail.es