Saltos y orejas apoyados: Cómo los conejos hablan con nostros.

 

Son pequeños, tienen piel suave y son unas de las mascotas más populares en el mundo: Los Conejos.
A diferencia de los perros y los gatos, los conejos son más o menos mudos. ¿Cómo puedes saber lo que el animal quiere decir? Con un poco de práctica es posible descubrir cómo se siente tu mascota.
Los roedores no son animales sin necesidades. La mayoría de estos animales no quieren vivir solos, necesitan al mínimo un compañero, necesitan espacio para jugar y correr, heno todo el día a su disposición y un humano que los acaricie si a ellos les gusta.
¿Pero cómo pueden los dueños de conejos descubrir si su mascota está bien? Los conejos se comunican de muchas maneras con sus dueños. Especialmente el lenguaje gestual es muy importante, porque con ruidos los animales sólo quieren despertar atención. A veces barbotean cuando se sienten bien. Pero también pueden bufar, gruñir o chillar, que significa que tienen un mucho miedo.
Un indicador claro son las orejas del conejo. Si sus orejas están colgando, eso significa que todo está bien y que el animal está relajando. Si está atento, endereza sus orejas y las gira en la dirección en que quiere escuchar algo.
Una señal preocupante es cuando el conejo apoya sus orejas muy planas sobre su espalda. Normalmente eso significa que el animal tiene miedo. También puede significar servilismo o mal humor. Si tu conejo hace eso, solamente déjalo en paz por un ratito.
Golpear con la pata trasera tampoco es una buena señal. El conejo tiene miedo y está alertando a sus congéneres. Los conejos no son animales que buscan la confrontación. Después de todo, sus antepasados formaban parte del menú de muchos animales, como aves de presa, y nuestros conejos no han perdido su instinto de huida. Se largan y esconden cuando hay peligro, pero no corren mucho, buscan el refugio más cercano.
A los conejos, el ruido y el barullo le provocan mal humor. Necesitan un refugio y no les agrada si los están llevando de un sitio al otro. Por eso, niños pequeños y conejos no forman una buena pareja.
Si el conejo se siente bien, a él le gusta acurrucarse. Con su cabeza o su nariz empuja a su dueño si quiere caricias. Si está harto de eso, levanta la cabeza y aparta empujando la mano.
Un conejo de buen humor salta, corretea y hace saltos de potro. Algunos conejos pueden saltar 1,50 m sin tomar impulso. Además les gusta cavar y roer, y algunos son muy inteligentes.
Si un conejo se siente solo o no tiene suficiente espacio, puede mostrar un trastorno en el comportamiento. Una señal importante es cuando el animal permanece inmóvil está en su jaula y no hace nada. Esta es una señal clara de que el animal se siente mal. El dueño debe modificar la situación y las condiciones de su jaula para mejorar el ánimo de su mascota. En caso de que aún después de mejorar las condiciones de su jaula, el conejo aún permanezca inmóvil, quizás es el momento de consultar con un veterinario.

 

 

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